DEMOCRACIA
Te voy a resumir lo que he aprendido de la IA en conversaciones acerca de la democracia en los últimos meses. La democracia es una forma de “manufactura del consentimiento” que consiste en una forma de teatro en la que los actores son, potencialmente, toda la población… con diferente papeles. A toda la población (potencialmente) se le asigna el papel de votantes… todos pueden votar y lo ideal es que voten con frecuencia (las elecciones son el mayor y mejor “distractor”). Luego están los “políticos”, que son los pastores que guían las manadas; los pastores trabajan para los propietarios de las manadas, a los que se puede denominar de diferentes formas (yo he adoptado la expresión “propietarios y controladores del capital global financiarizado”, OCGFC/PCCGF de Shahid Bolsen, pero hay muchas otras)… Pero el pastoreo de multitudes exige tareas muy próximas a las ovejas, muy enfangadas en el barro. Esa tareas se reparten en dos estratos: el “más imperceptible” y el “más ostensible”. El “más imperceptible” es el que más fácilmente pasa desapercibido: (A) la educación, desde la “educación infantil” a las universidades… (B) los mass media, desde la prensa a la televisión, pasando por el cine, la radio, casi todos los libros, las redes sociales, las webs, etc. El “más ostensible” es el que expresa más abiertamente la potencial violencia del pastoreo (ejércitos, policías, aparato judicial).
Todas las tareas necesarias para el pastoreo eficaz constituyen un entramado muy complejo, que exige un trabajo continuo y meticuloso. Me he puesto a escribir esto al contemplar el espectáculo grotesco de un casi octogenario y su equipo de farsantes, puestos a la cabeza de su Estado (pero sobre todo de su ejército) por lo PCCGF. Lo que me dice la IA es que el último presidente de EEUU fue Richard Nixon y que, desde entonces (1974) todo ha sido gestión de imagen. Yo ya lo había escuchado antes de que me lo confirmara la IA. No significa eso que antes de Richard Nixon siguiera más o menos vigente el sistema político que echó a andar en 1776 ni que existieran aún plenamente las magistraturas (ejecutivo, legislativo y judicial) ni tampoco es un juicio de valor acerca de lo que en algún momento hubo y fue erosionándose con el tiempo. Lo que significa es que ya todo es puro teatro. Cuando decidieron acabar con la comedia, mataron a uno (Kennedy) y echaron a otro (Nixon)… para entonces ya le habían tomado plenamente la medida a los rebaños y pasaron a una siguiente etapa: la corporatocracia gestora de una manada, que se daba por supuesto que no era otra cosa que un agregado de “Cletus”.
He leído algunas expresiones públicas de Roosevelt, Eisenhower y Kennedy… más allá de que yo los perciba como individuos siniestros y perversos, lo de Trump o Biden es otro mundo… es como pasar de una película de John Ford (o incluso de Woody Allen) a un programa de Jorge Javier Vázquez o de First Dates… nunca he visto un programa de ese tipo, pero he visto cortos fragmentos totalmente expresivos (como este… quizá me lo mandaste tú: https://www.youtube.com/watch?v=x9Wd2pe7ZQE no sé de donde saqué al personaje, pero es inolvidable… para mí es el perfecto “ciudadano” de una democracia).
Te das cuenta de que están llevando adelante una guerra muy sangrienta y destructiva (como todas las que ya hicieron) cambiando el discurso cada día, para dar pelotazos en la bolsa o para mantener desconcertado al rebaño. La base de que esto funcione es el trabajo cotidiano, de años y años de democratización (en el sentido de convertir a la mayor parte de la población en perfectos demócratas). Cuando eso se ha conseguido ya cualquier cosa cuela (https://www.youtube.com/watch?v=Ws-MEG61Fsg ). Pero si de cara a las manadas, la obediencia viene garantizada por la educación y los mass media (o en su defecto por los ejércitos, policías, aparato judicial, etc.), de cara a la clase política la docilidad se garantiza por la conversión de la corrupción en una institución y por la competencia entre bandas políticas (que se empujan, zancadillean y denuncian unas a otras sin cesar). Los de arriba saben quién manda y cómo funciona el juego… los que no necesitan saber qué pasa son la mayor parte de los 66.976 concejales que hay en España (IA dixit: el número supera ampliamente los 70.000/75.000 cargos electos directos… con asesores/designados 400.000 o más)… de todos esos, el 95% “viven en el relato o son apatéticos”, como ya te he mencionado más e una vez. Esos son la columna vertebral de la democracia. Para esa gente Sánchez/Feijoo (o Trump/Biden, etc.) son la medida exacta.

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