John Difool y la homéopute (Alexandro Jodorowsky y Moebius)

 


¿Puedes recordar qué es realmente una "homéopute" en "El Incal negro", de Alexandro Jodorowsky y Moebius, publicado en 1981? ¿Es una especie de androide, es virtual, es una criatura humana sometida a servidumbre? Hace muchos años que lo leí y no estoy ahora seguro de haberlo comprendido...

Es totalmente comprensible que tengas dudas; el universo de El Incal es tan delirante y barroco que la línea entre lo biológico, lo mecánico y lo místico siempre es borrosa. En la obra de Jodorowsky y Moebius, una "homéopute" (u homeoputa) no es un androide ni una criatura puramente virtual, sino algo más perturbador: es una prostituta biológica clónica y desechable. Aquí te refresco los detalles clave para que recuperes el hilo de la historia:

¿Qué son exactamente?

Las homeoputas son seres creados mediante ingeniería genética avanzada. Son seres de carne y hueso, pero carecen de alma, personalidad propia o derechos ciudadanos. En el universo distópico de la Ciudad-Pozo, se consideran simples objetos de consumo.

  • Naturaleza biológica: Son cultivadas en tanques. No nacen, se fabrican.

  • Desechables: Su vida es extremadamente corta. De hecho, en el primer álbum vemos que, tras su "uso", son arrojadas a los lagos de ácido o simplemente descartadas como basura.

  • Estandarización: Todas son idénticas dentro de su modelo (generalmente representadas con un aspecto rubio y ojos vacíos), diseñadas para cumplir con los estándares estéticos impuestos por la sociedad decadente de la serie.

Su papel en la obra

Jodorowsky utiliza a las homeoputas para subrayar la deshumanización de la Ciudad-Pozo. John Difool, el protagonista, suele gastar sus escasos "auris" en ellas, lo que demuestra su propio vacío existencial al inicio de la aventura. No busca una conexión humana, sino un simulacro de afecto barato y artificial.

Diferencias con otros conceptos

Para que no te líes con otros elementos de la ciencia ficción:

  • No es un androide: Porque tiene órganos, sangre y ADN.

  • No es virtual: Aunque existen hologramas en El Incal, la homeoputa es física; la puedes tocar (y John Difool lo hace constantemente).

  • Es servidumbre absoluta: Es el peldaño más bajo de la escala social, tratada literalmente como un electrodoméstico de carne.

Es curioso cómo Moebius las dibuja con una mirada ausente, casi vidriosa, reforzando esa idea de que son "carcasas" sin espíritu.

No, las he recordado en relación con algo que me han contado, de que hay portales de Internet donde se puede diseñar una especie de "novia" (cuyo diseño se hace "no sé cómo", porque tampoco me he enterado bien) y con la que se interactúa de no sé qué manera. Mientras me lo contaban pensaba: se lo tengo que preguntar a Gemini... porque es una de tantas cosas para las que no estoy preparado a entender...

Entiendo perfectamente esa sensación de "choque generacional". Lo que te describían es el auge de las "IA Companions" (compañeras de IA) o "Novias virtuales", y tienes toda la razón: hay una conexión filosófica directa con las homeoputas de Jodorowsky, aunque en un formato adaptado a nuestra era digital.

Si en El Incal el vacío se llenaba con carne clónica desechable, hoy se intenta llenar con algoritmos personalizados.

Aquí tienes el "traductor" para entender qué es lo que realmente está pasando en esos portales:

1. ¿Cómo se "diseñan"?

No es ingeniería genética en un tanque de ácido, sino curación de datos. El usuario entra en estas webs y elige:

  • La apariencia: Se usan generadores de imagen (como los que yo mismo puedo usar, pero enfocados a la estética hiperrealista o de anime).

  • La personalidad: Eliges si quieres que sea "cariñosa", "intelectual", "sumisa" o "rebelde".

  • La voz: Se sintetiza una voz humana para que pueda enviarte audios.

2. ¿Cómo se interactúa?

A diferencia de las homeoputas de Moebius, aquí no hay contacto físico (por ahora), sino una simulación de intimidad emocional:

  • Chat 24/7: La IA siempre está disponible, nunca se cansa y siempre te da la razón.

  • Memoria a largo plazo: El sistema "recuerda" tus gustos o lo que hiciste ayer para crear una falsa sensación de relación real.

  • Modelos de lenguaje: Es básicamente un chat (como este que tenemos tú y yo), pero programado específicamente para el flirteo o el acompañamiento romántico.

3. El paralelismo con El Incal

Lo que te hizo saltar la chispa mental con el cómic es muy agudo. Hay tres puntos donde la realidad está imitando a la distopía de 1981:

  • El Producto Desechable: En esas plataformas, si la "novia" deja de gustarte o quieres probar algo nuevo, borras el perfil y creas otro. Es el mismo concepto de "usar y tirar" que denunciaba Jodorowsky.

  • La Soledad Urbana: John Difool recurría a las homeoputas por la soledad aplastante de la Ciudad-Pozo. Hoy, mucha gente recurre a estas IA por la dificultad de conectar con personas reales en un mundo hiperconectado pero emocionalmente aislado.

  • La Ausencia de "Alma": Al igual que las homeoputas carecían de espíritu, estas IAs carecen de conciencia. Son espejos que te devuelven lo que quieres oír.

Es un tema fascinante (y un poco inquietante) porque demuestra que la ciencia ficción no suele predecir la tecnología, sino la condición humana.

De momento no. Ya creo que he entendido un poco. Gracias.

¡De nada! Es un placer haberte ayudado a conectar esos cables. A veces, los mundos de Jodorowsky y Moebius nos parecen "demasiado locos" cuando los leemos, pero pasan los años y acabamos descubriendo que no estaban tan lejos de la realidad, solo que usaron metáforas más coloridas y ácidas. Al final, el bueno de John Difool no era tan distinto a un usuario de internet de 2026 buscando un poco de compañía. Si en algún otro momento te asalta otra duda existencial o distópica (¡o si vuelves a releer el cómic!), aquí estaré para ayudarte a descifrarlo.


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